martes, enero 24, 2006

Sashimi con salmón, atún, zanahoria y algas






Este plato describe perfectamente la cocina japonesa: aparentemente sencilla, en realidad complicada. El sashimi se utiliza normalmente como aperitivo o entrante. Se trata de mezclar en una bandeja diferentes tipos de pescado crudo con o sin verduras. El ingrediente clásico, que falta en esta receta(no lo he encontrado por el momento) es el rábano daikon, que se corta en tiras muy finas y se coloca como acompañamiento.

Aunque el sashimi parece sencillo, en realidad no lo es tanto. Para empezar, con el pescado debe ser fresco(los japoneses no comen pescado que lleve muerto más de dos horas). Por supuesto, yo he usado pescado congelado. El principal problema está, sin embargo, en el corte. Tenemos que lograr que nos queden tiras finas en forma rectangular(como se ve en la foto, mi técnica aún está un poco verde). Este sashimi lo he acompañado de zanahorias y de alga, más que nada porque era lo que tenía por casa.

Ingredientes:
- salmón
- atún
- zanahoria
- salsa de soja
- washabi
- konbu
Para acompañar: arroz de sushi(ver receta), té verde(de verdad, no hornimans que sabe a pis), sopa de miso(ver receta).

PREPARACIÓN:

Cortamos el pescado cuidadosamente y lo colocamos en una bandeja. La zanahoria la cortamos en trozos que se puedan coger con los palillos. El konbu lo colocaremos todo junto después de haberlo dejado en agua fría durante media hora. Debemos colocar los ingredientes buscando la armonía, el equilibrio y la elegancia. El sashimi se come con salsa de soja y washabi.

PD: Sí, el pescado está CRUDO.

domingo, enero 22, 2006

Lasaña de espinacas y feta

Una forma un poco diferente de preparar un clásico de cualquier fiesta: la lasaña. Es una comida que tradicionalmente se prepara con obleas de pasta horneadas entre las que se echa salsa de tomate, bechamel y carne picada, aunque en realidad, le podemos echar lo que queramos.

Ingredientes
- Salsa de tomate: tomate frito, cebolla, pimiento verde, ajo, sal, azúcar, orégano, vino tinto, pimienta negra, pimentón picante, sal de ajo.
- Bechamel: harina, leche, mantequilla, nuez moscada, sal.
- Espinacas
- Feta
- Obleas de lasagna verdes
- Queso parmesano

SALSA DE TOMATE
Cortamos todos los ingredientes en trozos muy pequeños y los freímos. Luego añadimos el tomate frito, lo mezclamos bien y le echamos las especias y el vino tinto al gusto.

BECHAMEL
Se echa un trozo de mantequilla en una cazuela y se calienta hasta que se deshaga. Después añadimos la harina sin parar de remover en ningún momento. Al echamos la leche. Calentamos hasta que hierva sin parar de remover ni un momento. Lo calentamos hasta que espese a nuestro gusto.

ESPINACAS
Lo mejor es usar espinacas congeladas. Primero rehogamos en una sartén un poco de ajo en aceite, y luego añadimos las espinacas y las freímos un poco en el aceite. Cuando esté listo desmigamos el feta y lo mezclamos todo bien. Si nos guta mucho el ajo, podemos hacerlo puré y echarlo al final.

Una vez que tengamos los ingredientes preparados, embadurnamos un molde de horno con mantequilla, para que no se pegue. Luego echamos en el fondo salsa de bechamel, y sobre ella la primera capa de obleas. Vamos colocando alternadamente las capas de pasta con los ingredientes, en este orden: tomate-oblea-espinacas-bechamel-oblea-tomate. Al final de todo nos tiene que quedar una capa de bechamel, sobre la que verteremos el queso parmesano rallado.

Es muy importante que las obleas de lasaña estén bien tapadas con las salsas.

Metemos el recipiente en el horno y lo horneamos a 200º hasta que esté listo. Podemos pinchar la lasaña para ver si está ya hecha.

Buono apetito!