domingo, julio 12, 2009

Sopa de ajo especial



Aún hoy, cuando se habla de algún nuevo rico con un pasado pobre, las abuelas sentencian: "ese ha comido muchas sopas de ajo". Y es que la sopa de ajo es un plato de pobres donde los haya. Los ingredientes son los más baratos y simples que podemos encontrar en el mercado, y el valor nutritivo de este plato es bastante limitado. La sopa de ajo es además bastante fácil y rápida de preparar. La versión que aquí presentamos es la variante un poco "lujosa". Tenemos que pensar que el sabor de esta sopa se sustenta sobre el ajo y la sal. Hemos redondeado este sencillo caldo con vino tinto y salsa de tomate, para darle cuerpo y volumen.

Ingredientes:

- ajo
- cebolla
- pan
- salsa de tomate frito
- vino tinto
- pimentón picante, sal, guindilla
- aceite de oliva

Preparación:

Cortamos el pan en dados y dos dientes de ajo en juliana. Sofreímos el ajo con un poco de pimentón y añadimos el pan removiendo con rapidez. El pan absorbe el aceite al instante, por eso tenemos que darnos prisa, para que no queden unos trozos empapados en aceite y los otros secos. Cuando estén doraditos los retiramos del fuego y los reservamos.

Cortamos varios dientes de ajo y una cebolla en juliana y los sofreímos en una cazuela con pimentón. Añadimos agua y llevamos la sopa a ebullición. Luego añadimos un chorro de vino tinto y otro de salsa de tomate frito. Salamos la sopa al gusto y la retiramos del fuego.

Normalmente a la sopa se le añade el pan y se sirve todo junto, pero es mucho mejor si servimos la sopa y el pan por separado y dejamos a los comensales prepararse su sopa con el pan que deseen. Si la sopa nos sigue pareciendo pobre, podemos añadir un poco de queso parmesano rallado.

Existe una versión de sopa de ajo con huevo. Al entrar el agua en ebullición, rompemos un huevo y lo vertemos en la sopa, removiendo bien para que se mezcle con el resto de los ingredientes.